004 – Testimonio parto – Alaine (Azkoitia 2016. Parto vaginal, Hospital Mendaro)

28 febrero, 2017 | Comentarios (0) | General, Tu Fisioterapeuta, Tu matrona

Dos amigas de la cuadrilla me informaron sobre la preparación que hacía Alazne durante el embarazo. Me había quedado a gusto tras mi primer parto, pero después tuve dos abortos y tenía un gran fantasma dentro de mí y me apunte con la intención de resolverlo.

Nuestro primer parto fue inducido porque tenía poco líquido amniótico. Conseguí dilatar hasta los 5cm pero a partir de ahí no progresaba y pedí que me pusieran la epidural. Tras eso todo fue fenomenal: Aizpea pesó 3,460kg y no tuve ningún punto. Este primer parto fue en el Hospital de Mendaro en el 2013.

El 2015 fue un año horrible. En abril, estando embarazada de 20 semanas, perdí al bebé sin una causa clara. Tuve que parir en el Hospital de Zumarraga y aquella experiencia me ha dejado muy marcada. El gran fantasma se creó entonces. Ese mismo año tuve otro aborto, estando de pocas semanas, pero esa vez me dejó tocada físicamente.

Tras esas dos experiencias, en el 2016 al quedarme de nuevo embaraza, tenía claro que debía prepararme bien, que no tenía suficiente con lo que me ofrecían en el ambulatorio. Contacté con Alazne, ya que como he comentado dos amigas mías prepararon su embarazo y parto con ella y habían quedado muy satisfechas. Por eso, no lo pensé dos veces y decidí ir a realizar el curso desde Azkoitia a Zarautz.

Los días que realizamos el curso me fueron realmente útiles. Creamos un grupo muy bonito, un grupo formado por chicas y familias con distintas experiencias a sus espaldas. Los temas que trabajamos me ayudaron mucho en el parto de Alaine, pero en mi caso, las clases me ayudaron sobre todo psicológicamente. Por fin me creí capaz de llevar adelante otro embarazo y me sentí capaz de revivir el parto de forma activa. En este tercer parto, una vez más, intenté hacer todo lo que estaba en mis manos. Y este es el relato de mi parto:
El 22 de octubre, sobre las 3:30 de la madrugada me desvelé y sentí ganas de ir al baño. Oriné y me dí cuenta que estaba perdiendo más líquido y empecé a pensar si podría ser que la bolsa estuviese rota. Me volví a acostar y en seguida comenzaron las contracciones. Sentía que en cada contracción perdía líquido y al controlar con el móvil la frecuencia de las contracciones ví que eran cada 5 minutos. Entonces decidí levantarme, me fui al salón y empecé a realizar ejercicios sentada sobre la pelota.

En seguida se levantó mi madre. Llevaba días durmiendo en casa. Las dos charlábamos en el salón mientras yo sentía las contracciones y alternaba el sofá con la pelota. Pasaron un par de horas y como las contracciones eran cada 5 minutos y mi madre no estaba tranquila, me mandó a pegarme una ducha. Me vestí, desperté a mi marido y nos fuimos hacia el Hospital de Mendaro. Sabíamos que era pronto, pero si al final era una falsa alarma estábamos a escasos 10 minutos de casa.

Entramos por la puerta de urgencias sobre las 5:30 de la madrugada y directamente nos llevaron a la zona de partos. Allí vino una matrona y me realizaron la prueba para constatar si la bolsa se había roto o no: dio positivo, asique ya no volvíamos a casa. Nos dieron como plazo el domingo a la mañana para ver si mi cuerpo comenzaba con el parto sin ayuda y si no me ayudarían con oxitocina sintética. En ese momento estaba dilatada de 3cm.

Tras informarnos de la situación nos llevaron a una habitación normal, junto a una mujer recién parida. Yo estaba con la pelota para aquí y para allá mientras tenía las contracciones. Ella me miraba y me dijo: “Me das pena”. Ella ya tenía a su bebé en brazos y a mí me quedaba un largo camino. Además su parto fue por cesárea y no conocía las contracciones. Nos trajeron el desayuno a las 9 de la mañana y me sentó bien. Las contracciones no cesaban y las empecé a tener cada 3 minutos. Así pase toda la mañana, alternando la pelota, los masajes y la cama. Sobre el mediodía las contracciones eran casi cada 3 minutos y el dolor iba en aumento. Quise saber cómo iba y pedí una exploración y para eso me volvieron a subir a la zona de parto. Subi las escaleras andando, aún podía hacerlo. Me realizaron un tacto y me confirmaron que seguía dilatada de 3cm pero que había una sala de partos libre y podría quedarme allí. La verdad es que lo agradecí, porque abajo, en el cuarto normal, escuchando los lloros del bebé no me sentía nada cómoda.

Eran más o menos las 13:00 cuando me trajeron la comida y la compartí con Jokin. No tenía mucha hambre pero sabía que de allí en adelante iba a necesitar mucha fuerza. Las contracciones seguían siendo cada 3 minutos pero la intensidad del dolor se iba elevando mucho. A las 17:30 de la tarde, tras unas 14 horas de trabajo con contracciones pedí a la matrona que me explorara: “Estas dilatada de 5cm”-me comentó. Me sentía agotada y apoyada por Jokin pedí la ayuda de la epidural. Activaron el protocolo sin problemas. Me pusieron un litro de suero, que largo se me hizo aquello; tenía que estar encamada y tenía unas contracciones espantosas. A las 18:30 se dieron cuenta de que en la última analítica les faltaba un dato que el anestesista necesitaba. Me extrajeron sangre y esperamos al resultado. A las 19:00 llegó el anestesista y en seguida realizó su trabajo. Yo no me podía creer que fuera capaz de mantenerme quieta, pero me mantuve como una estatua mientras las contracciones eran de más de 100 de intensidad.

Para las 19:30 la epidural hizo efecto y la matrona me propuso descansar un rato. Creó que me eche una siestita. Sobre las 20:30, viendo la intensidad y frecuencia de las contracciones la matrona me realizó un tacto y me dijo que ya estaba dilatada de 9cm pero que la niña estaba aún arriba. Me pidió que empujara un poco y yo cogí aire y empuje echándolo, en espiración. La niña bajo mucho y la matrona empezó a gritar a su auxiliar: “¡Prepara todo que ésta en dos empujones saca al bebé!”.Y así fue, en otros dos pujos a las 20:40 nació nuestra hija Alaine.
El expulsivo fue muy fácil; creo que la siestecilla me ayudó a recuperar fuerzas. La matrona me confirmo que no necesitaba puntos, el desgarro que tenía era mínimo y sería mejor que se cerrara por sí solo porque apenas sangraba. Me pusieron a Alaine sobre mí y fue directamente a mi pecho izquierdo, pero no pudo engancharse y fue en busca del otro pecho. En el derecho sí se engancho a la primera y empezó a mamar en seguida. Al rato volvió de nuevo al pecho izquierdo y se quedó un buen rato. Estuvimos piel con piel dos horas y nos bajaron a nuestra habitación sobre las 00:30. Y nosotros felices porque todo había salido muy bien.

Alaine, Azkoitia
Parto Vaginal
Hospital de Mendaro

Recordar que estamos cerrando grupos para Fechas Previstas de parto en Abril-Mayo-Junio
Y el próximo sábado 4 de Marzo, Alazne Apalantza dará una charla GRATUITA sobre su trabajo y sus grupos preparto.

Lugar: MeitaiMaitie, Kale nasugia 1, Zarautz
Horario: 11:30-13:00
Día: 4 de Marzo, sábado
Precio: GRATUITO
Inscripción: en la web

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