Ioana Arbillaga, podóloga: “A los niños no hay que enseñarles a andar”

7 junio, 2018 | Comentarios (0) | Entrevistas, General

Hoy tenemos el placer de invitar a este rincón del blog a la podóloga Ioana Arbillaga. Podóloga, ama y deportista. Y como todos los que nos seguís en el blog ya sabéis, las historias que traemos a este rincón siempre tienen algo importante en el fondo, que nos lleva a compartirlo con todos vosotros.

Ioana y Gloria se conocen desde que eran pequeñas y coincidieron en la ikastola de Tolosa. En MeitaiMaitie hemos seguido de cerca la trayectoria profesional de Ioana, y recientemente, en cuanto vimos que teníamos en casa la necesidad de buscar un profesional de la podología, no lo dudamos, y acudimos al nuevo centro que ha abierto Ioana Arbillaga en Donostia.

En casa hay más de uno con problemas en los pies, así decidimos llevar a nuestros 3 hijos a que Ioana les hiciera una revisión.

Hemos aprovechado nuestra visita para lanzarle algunas preguntas y nos ha dado respuestas muy interesantes que esperamos os sean tan útiles como a nosotros:

MeitaiMaitie: ¿Cuándo y cómo decidiste estudiar Podología? ¿Dónde te formaste?

Ioana Arbillaga: Con 17 años decidí ir a Barcelona a completar los estudios de Podología, sobre todo porque la podología combina a la perfección deporte y salud. Con padres deportistas y muy relacionados con el mundo de la salud, es algo que he vivido siempre en casa.

MM: Cuando escuchamos hablar de Podología lo primero que nos viene a la cabeza son las durezas de los pies, y segundo el uso de plantillas… ¿Pero qué abarca la Podología?

IA: Es verdad que las primeras cosas que aprendemos están relacionadas con los que dices, durezas, uñas y demás, pero en la universidad se trabaja y nos formamos también en tema de plantillas y cirugía.

MM: ¿Qué área de la Podología trabajas más? ¿Niños, jóvenes, adultos, deportistas?

IA: Yo me he especializado en el mundo de las plantillas y este es un campo que llega tanto a niños como jóvenes, adultos, personas mayores y a deportistas. A mí me gusta mucho el deporte y estamos trabajando mucho en el ámbito deportivo, así que mucha gente nos identifica con este público tan importante para nosotros.

MM: Como sabes, nos preocupa mucho todo lo relacionado con el desarrollo de la infancia y los niños… ¿Cómo son los pies de nuestros pequeños y cuándo deberíamos revisar o vigilar sus pies?

IA: En nuestros centros normalmente solemos empezar a ver niños a partir de 4 años. A menos que otro especialista (pediatra, traumatólogo, fisioterapeuta) nos lo haya derivado a nosotros antes de esa edad. Uno de los problemas más habituales con los que acuden los niños son con los conocidos como “pie plano” y “pie plano valgo”. Muchas veces escuchamos, “este niño no pisa bien”, pero es muy importante ver y concretar bien cual es realmente el problema, si lo hay.

MM: ¿Hasta qué edad es el pie de un niño “cambiable”? ¿Hasta que edad estamos a tiempo de corregir con mayor facilidad?

IA: Si el problema que estamos tratando se puede corregir, estamos hablando del periodo entre los 4 y los 10 años aproximadamente, aunque esta franja puede variar dependiendo del niño y su desarrollo. A partir de esa edad los cambios son algo más complicados.

MM: ¿Nos darías algún consejo para los más pequeños de la casa? ¿Cómo podemos ayudar a nuestros bebés cuando están aprendiendo a andar?

IA: Los niños, suelen aprender a andar entre los 10 y 18 meses, más o menos. Los hay que aprenden a correr antes que a andar. Tenemos que saber que no es necesario que les enseñemos a andar con las manos, con andadores o con arneses adaptados. Que comience a andar antes, no quiere decir que vaya a andar mejor. Los pies planos tienen muchas veces el origen en esa primera etapa en la que no hemos dado suficiente tiempo al niño para que se forme el arco del pie.

MM: ¿Qué tipo de calzado nos recomiendas en general? Y ahora que viene el verano.. ¿cuál es el calzado que deberíamos elegir o evitar?

IA: Sobre el calzado… Nosotros siempre recomendamos andar descalzo siempre que el tipo de suelo lo permita y esté limpio y sin peligros. En la calle necesitamos calzado con suela rígida, con el fin de proteger el pie. El calzado infantil debe ser cómodo, ni muy rígido ni muy blando. Por poner un ejemplo: las botas de fútbol, son para jugar a fútbol. En lo que a materiales se refiere, recomendamos tender al cuero y a la piel, antes que al plástico. También es importante elegir un calcetín de algodón, para que pueda absorber mejor el sudor del pie. Y en verano, cuidado con las clásicas chancletas de dedo, no son nada recomendables. La principal característica de un calzado es que éste vaya sujeto al pie, y no que el pie tenga que ir sujetando el calzado.

 

Ioana Arbillaga
Centros de Podología
Tolosa. San Inazio Kalea, 4. 20400 Tolosa. Tel. 943 11 85 48
Donostia. Sánchez Toca Kalea, 9. 20006 Donostia. Tel. 943 57 57 03

 

Investigación sobre el “Método Estivill”

3 mayo, 2018 | Comentarios (0) | General

El Dr. José Martín Amenabar Beitia (Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicólogico de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco), en nombre de un equipo de profesionales preocupados por la salud mental de la población infantil, están realizando una investigación sobre el “Método Estivill”.

Como es sabido, en 1996 Estivill publicó el libro «Duérmete, niño», en el que presentaba un método para acabar con los supuestos problemas de sueño infantil. Su propuesta consiste en un entrenamiento progresivo, con lapsos de tiempo cada vez más prolongados, en los que los adultos han de aguantar sus deseos de atender al niño que llora a la hora de dormir. Así, noche tras noche, hasta que el niño aprende a dormirse solo.

El método Estivill, aplicado a miles y miles de niños a lo largo de los años, ha suscitado gran polémica a nivel médico, psicológico y educativo, con posiciones encontradas entre sus partidarios y sus detractores.

Para poder conocer de primera mano cómo se ha vivido la aplicación del método Estivill, se han diseñado 2 CUESTIONARIOS:

1. PARA QUIENES EN ALGÚN MOMENTO APLICARON EL MÉTODO ESTIVILL y desean participar en nuestra investigación, pueden hacer clic en este apartado.

2. PARA QUIENES EN SU INFANCIA SE LES APLICÓ EL MÉTODO ESTIVILL y desean participar en nuestra investigación, pueden hacer clic en este apartado.

El cuestionario a contestar en ambos casos es sencillo y ágil.

Desde la Universidad del País Vasco nos animan a completar y compartir esta información, ya que cuantos más participantes, los resultados serán más consistentes.

Para cualquier aclaración, puedes contactar con José Martín Amenabar Beitia (coordinador de la investigación): josemartin.amenabar@ehu.eus

“9 GESTOS”: Sin plásticos, en familia, también es posible

19 abril, 2018 | Comentarios (0) | General

El próximo 22 de abril se celebra el Día de la Tierra (“Earth Day”) con un lema claro y contundente abogando por el fin de la contaminación por plástico.

El plástico es una de las grandes amenazas a las que se enfrenta la Tierra: desde el envenenamiento y daños a la vida marina hasta la alteración de las hormonas humanas, desde ensuciar nuestras playas y paisajes hasta obstruir nuestras corrientes de desechos y vertederos, el crecimiento exponencial de los plásticos ahora amenaza la supervivencia de nuestro planeta.

En MeitaiMaitie trabajamos cada día para, en la medida de nuestras posibilidad, poner nuestro granito de arena en el freno a este desastre que nos acecha. Y para este “Earth Day” hemos pensado en 9 gestos con los que podemos comprometernos para afrontar este problema, que es un problema de todos, y en los que os podemos ayudar con productos alternativos al consumo de tóxicos y plásticos. Algunos de los gestos son productos que tenemos en nuestra tienda y otros, acciones que nosotros hemos incorporado en nuestro día a día y que esperamos os sirvan de ayuda.

1. Botellas de cristal reutilizables

Un estudio de la prestigiosa revista Science ha cuantificado la cantidad de plástico que llega a los océanos cada año: más de 8 millones de toneladas de botellas de plástico llegan al mar cada año y se estima que en el año 2050 habrá en el mar más plásticos que peces. Ahora entenderás nuestra insistencia en que utilicemos botellas de cristal reutilizables como las que tenemos en nuestra tienda, de Lifefactory.

 

2. Pañales reutilizables

Ya lo comentamos en nuestro post “No nos queda tiempo”, los pañales desechables son un residuo difícil de gestionar por lo que no debemos olvidar que existen alternativas como los pañales reutilizables. Nosotros trabajamos con la marca gNappies que te permite combinar diferente cobertores de tela con absorbentes de tela lavables o desechables biodegradables. Sin duda una alternativa que nosotros hemos utilizado y que recomendamos.

3. Utiliza tu propia bolsa reutilizable cuando vayas de compras

Una vez que te acostumbras no es tan difícil y así evitarás que tanto en tiendas como en supermercados utilicemos una gran cantidad de bolsas de plástico que luego tiramos con apenas 1 o 2 usos. En nuestra tienda de Zarautz tenemos varios modelos de bolsas y bolsos de tela de la marca Amami y que quizá te permitan prescindir de las pequeñas bolsitas que te dan en cada comercio cuando vas de compras.

4. Anímate a cocinar y a consumir productos frescos

En la medida en la que tendemos a consumir productos precocinados la cantidad de plásticos y envoltorios es mayor. Por eso en este pequeño reto te animamos a comprar productos frescos que te permiten comprar a granel y con muchos menos envoltorios. Nuestro truco: cuando vayas a la frutería no uses una bolsa de plástico para pesar cada fruta que compres, pésalo sin bolsa, pone la etiqueta del peso/precio en una de las piezas y almacena todo en tu bolsa reutilizable, al pasar por la caja será suficiente con leer la etiqueta de cada pieza, y no habrás utilizado ni una sola bolsa de plástico. ¿Tienes algún otro truco que nos pueda ayudar?

5. Reutiliza los tarros de vidrio

Hay muchos productos de alimentación y conserva que ofrecen envases de vidrio que además de ser más fácilmente reciclables son perfectos para reutilizarlos como tarros de almacenaje. Haz la prueba, verás como además tu despensa toma un aspecto muy “pinterest”. Nuestro descubrimiento: Hemos descubierto tiendas como “Pepita y grano” en Donostia (y en otras ciudades: Madrid, Valencia, Ponferrada…), que además de comprar a granel te permiten llevar tus tarros vacíos y llenarlos con las maravillas que tienen en la tienda (cereales, legumbres, pastas, arroces, especias, fruto secos, harinas…). Una bonita experiencia, que por cierto a los pequeños de la casa ¡les encanta!

6. Evita utilizar pajitas y cubiertos o vajilla de un solo uso

Confiamos en que cada vez esto es más fácilmente evitable, aunque todavía hay espacios en los que es complicado, como las máquinas de café en las empresas, hospitales u oficinas. Sin embargo, confiamos en que poco a poco seamos conscientes de que evitarlo es una pequeña batalla ganada.

7. Cosmética orgánica y natural

 

Un claro ejemplo de cómo cuidar nuestro cuerpo supone también cuidar del medio ambiente. La industria de la cosmética utiliza una gran cantidad de microplásticos porque son partículas fáciles de producir y sirven para sustituir a sustancias naturales que dan determinadas propiedades a los productos. Pero no somos conscientes de la cantidad de basura que estamos echando al mar cuando nos limpiamos los dientes, utilizamos determinados jabones o nos aplicamos y luego eliminamos las cremas que utilizamos. En MeitaiMaitie llevamos ya un tiempo utilizando y poniendo a vuestra disposición la línea Baby de Nvey, libre de ingredientes tóxicos, contaminantes y centrada en productos naturales y orgánicos. Y sinceramente, aunque todos los productos están pensados para las pieles más sensibles de los pequeños de la casa, os animamos también a los mayores a probar alguno de los productos como la Loción Hidratante Corporal Diaria de NVEY BABY, a nosotros, pequeños y mayores, nos tiene enamorados. Una crema ligera, agradables y super hidratante.

8. Conserva los alimentos en contenedores de cristal

Al igual que las botellas, nosotros llevamos muchos años utilizando los tupper de Lifefactory. Nada que ver con la durabilidad de los contenedores de plástico que usábamos antes, difíciles de limpiar y que se estropeaban enseguida. Los de Lifefactory son de cristal con su protector de silicona ideales para almacenar, llevar al trabajo, la merienda, y poder calentar directamente en el microondas y meter en el lavavajillas. ¿No te parece buena idea?

9. ¡Comparte!

Y si te ha gustado este pequeño reto de 9 gestos que hemos planteado, ¡compártelo! Muchas veces, puedes dar nuevas ideas a personas que quieran dar este paso pero no sepan por dónde empezar.

¡Ánimo y sé parte del cambio!

“Había recuperado la autoconfianza perdida tras mi primer parto”

8 febrero, 2018 | Comentarios (0) | General, Tu Fisioterapeuta

Se estaba acabando marzo y sabía que estaba pasando algo dentro de mí; supimos a primeros de abril que a finales de año aumentaríamos la familia… Era mi segundo embarazo y mis sentimientos se contradecían: estaba feliz y a la vez muy triste, de repente aparecieron mis fantasmas del parto y estaba asustada.

Nuestro primer hijo nació hace cuatro años. El embarazo fue estupendo, lo viví tranquila y feliz. El parto sin embargo fue muy duro tanto para él como para mí. Fue un martes por la tarde, concretamente a las 19:30 cuando sentí la primera contracción. Las contracciones eran muy irregulares, me dolían muchísimo y estuve todo el tiempo tumbada, sin moverme, porque el miedo se había apoderado de mí… A las 05:00 decidimos ir al Hospital de Zumárraga, pensando que ya habría dilatado bastante. Llegamos, me exploraros y menudo bajón, estaba dilatada de un solo centímetro. Decidimos volver a casa. Las contracciones se volvieron cada vez más regulares y así volvimos al hospital sobre las 11:00 de la mañana. Esta vez, la dilatación era de 4 centímetros y me ofrecieron la epidural, por lo que sin pensármelo dos veces, pedí que me la administraran. En seguida desapareció el dolor y descansé, aproveché para dormir. Estuve tumbada todo el rato, sin moverme. Eran las 17:00 cuando conseguí la dilatación completa, pero nuestro hijo aún estaba muy arriba, no bajaba.

Con aquella situación, la ginecóloga vino a las 19:00 y me pidió que empujara; yo hacía lo que podía porque no sentía nada, no sabía si estaba haciendo fuerza o no y en esas estábamos cuando la ginecóloga le pidió los instrumentos a su auxiliar. Primero intentaron ayudarnos con una ventosa pero al final utilizaron los fórceps, además de realizarme una episiotomía brutal. En ese momento no fui realmente consciente de lo que nos ocurrió, pero en los días posteriores sí que empecé a darme cuenta. Estaba realmente débil físicamente, la episiotomía me dolía una barbaridad, no podía sentarme, no podía levantarme para cuidar a mi hijo… tenía una profunda tristeza, esa “depresión postparto” que tantas veces había escuchado… la estaba viviendo yo. Por otra parte, al mirar a mi hijo me sentía culpable, porque sabía que la vivencia había sido muy dura para él y yo no había hecho NADA para ayudarle a nacer. Mi marido también estaba hecho polvo después de vivir aquel parto. En vez de vivir unos días felices, nos encontramos con días verdaderamente oscuros.

Por todo esto tenía claro que era lo que NO quería vivir esta vez. Quería vivir un parto consciente, esta vez quería ayudarle a nacer YO a mi hijo y claro, quería integrar técnicas para hacer el dolor más llevadero. Así me puse en contacto con los dos ángeles que he tenido en este segundo embarazo, por una parte con Alazne y por otra con Onintza Zubizarreta, que con la ayuda de las flores de Bach, me ayudó a trabajar mis miedos y emociones. Al final del embarazo estaba muy muy tranquila, no tenía ningún miedo, había recuperado la autoconfianza perdida tras mi primer parto… estaba deseando que el parto comenzara.

Estaba en la semana 41 de gestación, y sobre las 03:00 de la madrugada de aquel lunes sentí la primera contracción. A los diez minutos llegó el segundo y pensé: “¡Ya viene nuestro hijo!” así que me levanté tranquila y me vestí. Comencé a realizar los ejercicios, a moverme con la pelota, a caminar de un lado a otro, controlando la respiración, hidratándome todo lo que podía, descansando, tomando mis gotas de Bach… ¡Las contracciones eran realmente duras! ¡Pero yo estaba tranquila! A diferencia de la otra vez, yo no estaba asustada, sabía que lo que estaba ocurriendo era parte del proceso normal, que debía ser así y con cada contracción pensaba que cada vez quedaba menos para tener a nuestro hijo en brazos. Aparecieron mis miedos, mis fantasmas pero les hice frene, pensando que el dolor no permanecería para siempre, que aquel dolor era parte del proceso. Hacia las 05:00 las contracciones eran brutales y decidimos arrancar hacia el hospital. Cuando me metí en el ascensor, de repente sentí una gran presión y ¡rompí aguas! Nos metimos en el coche y las contracciones se convirtieron ya insoportables, por lo que me acomode a cuatro patas en mi asiento porque así sobrellevaba el dolor mucho mejor. Las contracciones eran constantes y gritaba desde mi interior como nunca antes lo había hecho. Me sentía como un animal salvaje, haciendo aquello que mi cuerpo me pedía en todo momento.

Nuestro hijo estaba cerca y pensar en eso me daba mucha fuerza. Eran las 06:00 cuando, se camino al hospital, sentí de repente que mi hijo había encajado su cabeza y le pedí a mi marido que parara el coche. Me giré, me senté de cuclillas en mi asiento y sentí unas ganas irrefrenables de empujar, no podía contenerlo. ¡En dos pujos nuestro hijo nació! Lo cogió su padre y me lo coloco en seguida sobre mí, piel con piel. Mi dolor había desaparecido por completo, estaba como una rosa. ¡Feliz y hambrienta! Llegamos al hospital y allí cortamos el cordón umbilical y alumbramos la placenta. Me dieron dos pequeños puntos de sutura. ¡Había sido la experiencia de nuestra vida! Y nuestro hijo, nació tranquilo.

La gente me para en la calle y me dice: “¡Qué susto!”, y nosotros no lo vivimos allí, estábamos muy tranquilos, tanto yo como mi marido. El verdadero susto fue en mi parto, cuando vi todos aquellos instrumentos, aquello sí que fue duro.

Este segundo parto ha sido maravilloso, nos ha ayudado a sacar la espinita, a sanar la herida, a recuperar la confianza perdida en mí y he aprendido como nunca, a escuchar a mi cuerpo.

Laura Gutman, en Zumaia: “Incluso si no hemos sido suficientemente amados, somos aún capaces de amar”

4 febrero, 2018 | Comentarios (0) | General, Laura Gutman

El pasado sábado, 27 de enero, tuvimos el placer de recibir a Laura Gutman un año más en nuestra casa, y un año más la oportunidad de compartir con todos vosotros más de 3 horas de conferencia donde hablamos de tantas cosas que es difícil sintetizar.

Desde las 10:30 muchos de los asistentes se asomaban a la entrada de los cines Aita Mari de Zumaia. Estaba todo listo y teníamos ganas de abrir las puertas. Laura también estaba lista para recibir a todos los que nos iban a acompañar. Tanto al principio como al final de la conferencia todos los asistentes tuvieron la oportunidad de adquirir alguno de sus libros, alguna dedicatoria o simplemente de charlar un momento con ella.

A las 11 en punto arrancamos. Más de 100 personas atentas y predispuestas. No se nos ocurre mejor audiencia.

Laura Gutman, como siempre, invitó desde el principio a todos los presentes a que se animaran a preguntar y compartir cualquier idea. Esta vez la audiencia aceptó la invitación y fue una conferencia muy participativa, y por tanto muy rica para todos los que allí estábamos.

El tanque de agua

Laura habló de la importancia de la fusión emocional madre-bebé y del campo emocional que necesita compartir un bebé en cuanto nace. Un campo emocional que suele ser compartido con la madre y que Laura siempre explica con su metáfora del tanque de agua. En ese tanque viven sumergidos tanto el bebé como la madre, de forma que además de tener la madre capacidad de sentir lo que el bebé siente, todo aquello se mezcla con lo que la propia madre sintió cuando era un bebé junto a su madre. Nadie dijo que fuera fácil, de ahí que muchas madres no puedan soportarlo y decidan salir de ese campo emocional común, dejando de sentir, pensando que dejarán de sufrir.

La madre, ¿y el padre?

Fue un placer compartir con varios de los hombres que asistieron a la conferencia sus inquietudes. Ante las explicaciones de Laura, no dudaron en reivindicar: “¿y el padre qué, no tiene ningún papel en ese campo emocional?”. Laura, con la elocuencia que le caracteriza, respondió un casi rotundo “no”, que luego sin duda, matizó revelando el papel fundamental del padre y/o del entorno de la madre que cuida de su bebé. ¿Qué puede ofrecer el padre al bebé? El gran papel del padre es sostener a la madre. Una madre sostenida y amparada es el mejor regalo que va a recibir ese hijo sobre todo en sus primeros años de vida.

La tribu

A lo largo de la conferencia también se mencionó varias veces un tema que Laura Gutman ha solido tratar en otros posts que hemos compartido con vosotros en este mismo blog: “Familia nuclear” y “En lugar de tribu hay solo un padre”. Y es que hemos nacido para vivir en manda, pero la realidad es que vivimos en familiar nucleares lejos del sostén y del apoyo de la tribu.

El niño que fuimos

Laura dedicó una parte importante de la conferencia a hablar de la originalidad, de la esencia de los niños. Defendió una sociedad niño-centrista en la que los niños se sientan amados, seguros, y felices. El niño sentido es más paciente y no pedirá de adulto aquello que le falto en la niñez. ¿Por qué nos es tan difícil rendirnos a lo esencial que nos piden los niños?

La biografía humana

Durante sus más de treinta años de experiencia, Laura Gutman, terapeuta y formadora de profesionales especializada en las relaciones personales, ha organizado una metodología terapéutica e innovadora para que hombres y mujeres podamos abordar nuestra propia realidad emocional y observar la distancia entre nuestro ser interior y los mecanismos de supervivencia que hemos empleado como consecuencia del desamparo materno.

Laura insiste en que ante cualquier obstáculo es prioritario revisar la lógica de toda una vida para desenmascarar el autoengaño y determinar el propósito de nuestra vida, y cumplir con nuestro destino. A este revelador recorrido lo ha llamado “biografía humana”, un viaje que propone un sistema para entrar en contacto con nuestro ser esencial, y sobre todo, para ser capaces de amar más y mejor.

La importancia de la capacidad de amar

Ante estas afirmaciones, muchas de las personas, en su mayoría mujeres, que asistieron a la conferencia compartieron su inquietud por temer que si ellas no fueron amadas de pequeñas, ¿serían capaces de amar realmente a sus hijos? Y Laura cerró la conferencia con una esperanzadora afirmación: “Incluso si no hemos sido suficientemente amados, somos aún capaces de amar”.

Gracias Laura Gutman, por hacernos partícipes de tu conversación, una conversación abierta en la que abordamos juntos nuestras realidades emocionales, reflexionando sobre qué nos pasó cuando fuimos niños, qué hicimos con eso que nos pasó, y sobre todo, sobre lo que podemos decidir hacer hoy si queremos contribuir a una civilización más amable, tierna, colaborativa, solidaria y ecológica.

Gracias Laura, y gracias a todos los que compartisteis la mañana con nosotros.

PD: Si os interesa profundizar en alguna de las ideas que se trataron en la conferencia os animamos a que echéis un vistazo a los libros que Laura Gutman tiene publicados y que podéis encontrar, la mayoría de forma exclusiva en nuestra tienda online y por supuesto en nuestra tienda de Zarautz. Os esperamos.

Este año quiero regalar…

13 diciembre, 2017 | Comentarios (0) | General

Muchos estamos dando vueltas aún a los regalos de esta Navidad. Y es que comprar es muy fácil, pero regalar no lo es tanto. Es por eso que este año os hemos preparado este post que esperemos os dé algunas ideas para llegar al corazoncito de esa persona que tanto queréis y con la que queréis tener un detalle o un regalo que de alguna forma os haga estar presentes en su día a día.

Y es que las cosas más importantes de la vida, no son cosas.

Para esos amigos o familiares que acaban de tener un bebé

Nunca hemos sido partidarios de grandes juguetes para las familias que acaban de recibir a un bebé. Bastante caos suele ser la nueva rutina como para llenar la casa de cosas que no son imprescindibles.

Ya nos conocéis así que no os sorprenderá que lo primero que recomendemos como regalo sea un fular o una mochila de porteo. Ocupa poco, es un regalo práctico y os aseguramos que os estarán eternamente agradecidos. No os agobiéis a la hora de elegir. Nosotros os asesoraremos y la familia que reciba el regalo tendrá total libertad para consultarnos dudas o posibles cambios de sistema.

Bykay tiene unos colores preciosos, perfectos para toda la familia. Y si en la familia hay otro peque un poco más mayorcito, ¿qué os parece regalarle un fular de porteo como el que sus padres usarán con el bebé?

Además de los fulares de Bykay, no olvidéis echar un vistazo a las mochilas Bykay y los fulares y mochilas de la marca Boba.

Y como complemento ideal, os recomendamos alguno de los libros de Laura Gutman, ideales para todos, pero que marcan mucho a las personas que los leen por primera vez cuando esperan familia o están en plena etapa de crianza.

¡Es hora de jugar!

Y claro, los bebés crecen, y quieren… ¡jugar!

Tenemos montones de ideas, pero nos vamos a centrar en dos marcas que son nuestras favoritas.

Como no podía ser de otra forma, os queremos hablar de los patinetes Micro. Los tenemos en todos los tamaños y colores que estés buscando. Además hay accesorios de la misma marca Micro que además de ser seguros tienen unos diseños de lo más exclusivos.

Además de Micro, hemos incorporado una nueva marca de vehículos para niños: PUKY. Si estáis buscando bicicletas de aprendizaje, no deis más vueltas. Esta marca alemana trabaja las bicicletas de mayor calidad del mercado. Permaneced atentos porque en breve estarán disponibles en nuestra web.

Y si queréis un detalle de esos que cualquier padre agradece, porque es un juguete flexible, que fomenta la creatividad y que además se puede llevar en el bolso, os proponemos las pizarras libro de Jaq Jaq Bird.

¿Y para ese amigo invisible por menos de 30€?

A nosotros solo se nos ocurre una idea, la mejor: Lifefactory.

Lifefactory tiene las botellas más chulas que podrás encontrar. Pocas veces pasan desapercibidas, las hay de todos los tamaños y de todos los colores. Son ideales para hacer deporte, para las clases de yoga, para llevar en la mochila y para llevar colgando de la sillita de paseo cuando salimos con los peques.

Y no te olvides, que si te ha tocado ese amigo invisible cocinillas o de los que come de tupper todos los días en el trabajo, los tuppers de Lifefactory son perfectos para cada día. Al igual que las botellas, son de cristal protegido, no generan residuos, no cogen olores, se pueden lavar en el lavavajillas, son el regalo perfecto… ¡Y por menos de 30€!

 

Una experiencia muy especial

¿Y si como decíamos al principio, las cosas más importantes de esta vida no son cosas? El próximo mes de enero recibimos la visita de Laura Gutman, con su conferencia “La maternidad y la paternidad es responsabilidad de todos”.

Laura es psicopedagoga argentina, experta en familia, crianza y en psicología femenina en el puerperio. Una mujer que ha puesto del revés los conceptos vigentes de maternidad.

Puedes regalar una entrada a la conferencia. Su precio es de 50€ pero te avanzamos en exclusiva que ampliamos el periodo especial de descuento. Es decir, a partir de hoy y hasta el 25 de diciembre, el precio de las entradas para la conferencia las podéis adquirir a 40€.

Regalar es mucho más que comprar.

 

“Hemos aprendido que no podemos controlarlo todo”, testimonio de parto

5 diciembre, 2017 | Comentarios (0) | General, Tu Fisioterapeuta

Escuché hablar sobre Alazne a mi hermana y a dos primos que realizaron el curso con ella y estuvieron a gusto. Uno de los motivos para apuntarnos al curso era que yo no veía el parto como un simple trámite. Para mí se trataba de la bienvenida de mi hijo, queríamos hacerle esa bienvenida de la manera más agradable posible y a lo mejor lo que yo percibía en la calle era que fuese lo más rápido posible y sintiendo lo menos posible. Aunque respete esa opción, no era lo que yo quería. Yo tenía muchas ganas de vivir el parto, teníamos muchas ganas de ser padres.

Al principio pensé que Argoitz iría al curso por mí, pero en seguida le vi muy enchufado. “Es verdad, al principio no tenía ni idea de todo esto, cómo eran las cosas… y cuando entré en el grupo me di cuenta de que no había solo una opción A para todos, que había distintas opciones, distintos partos y que esas opciones por lo menos no nos pillaría de novatos”.

Eso es, al fin y al cabo, la información recibida en el curso, las experiencias previas de los compañeros de grupo, las sesiones de testimonios… te ayudan a meterte en el contexto, sin que sientas el hospital como un sitio extraño, sabiendo que hay distintas opciones te sientes más seguro para actuar de una manera u otra. Todos los casos son particulares y el nuestro también lo fue.

Comenzamos el curso pero no lo acabamos. Oier estuvo todo el embarazo de pie y en la semana 36 como seguía en la misma posición comenzamos a probar con acupuntura, osteopatía etc.; lo intentamos con la versión externa pero aunque se puso en transversa, Oier volvió a su postura inicial… y nos programaron la cesárea. Por todo esto, la clave de esta aventura ha sido la flexibilidad, el aprender que no lo podemos controlar todo, que aunque prepares un camino nunca sabes cómo llegaran las cosas. Cuando me hablaron de la cesárea programada, sentí un gran “chasco”, no lo quería admitir. Yo pensaba: “Si por lo menos, llega el día, vamos allí y acaba en cesárea, ¡pues bueno! Por lo menos mi hijo sí ha elegido el momento de su nacimiento… ¿Y si necesitara dos semanas más?”. Y el hecho de pensar en que tal día, le tocase o no, me abrirían y “Ongi etorri Oier!”, esa idea se me hacía muy fría.

Al final nos citaron el 4 de julio para realizar la cesárea. El 29 de junio era mi cumpleaños y solté el tapón mucoso y comencé a recobrar la confianza, ya que por lo menos mi cuerpo se había puesto en marcha. A los dos días, eran las fiestas del pueblo y yo me sentía rara, comencé a mojar un poquito y estuvimos dudando entre subir a urgencias o no, porque desde nuestra inocencia no sabíamos si se trataba de flujo vaginal o líquido amniótico. Ya era sábado noche, volvimos a casa y Argoitz me comentó por qué no dormíamos tranquilos, intentaríamos descansar durante la noche y a la mañana iríamos por si acaso al hospital.

Fue una decisión acertada. Dormimos toda la noche y el domingo por la mañana fuimos a urgencias, pensando que todo estaba bien y que nos mandarían de vuelta a casa, pero recibimos una grata sorpresa cuando nos dijeron que estaba dilatada de 2 centímetros. Nos confirmaron que la bolsa había sufrido una fisura y me ingresaron. Decidieron realizar una ecografía y… ¡Oier se había colocado de nalgas! Cumplíamos con los requisitos para un parto de nalgas y nos comentaron que si nos animábamos lo podíamos intentar. En ese momento me puse muy nerviosa. Primero tuvimos que mentalizarnos para una cesárea y luego… ¡Había que desmentalizarse! Aunque nos sentimos un poco descolocados, nos dijeron que podíamos intentarlo y desde aquel momento yo lo viví como un regalo. Oier venía con un regalo, nos estaba dando esa oportunidad y nosotros debíamos hacer lo que estuviera en nuestras manos.

Es verdad que yo tenía mucha confianza tanto por el curso, como por Nerea, que en una sesión de osteopatía me comentó que ya que Oier no quería girarse, le dejáramos tranquilo, pero que ella tenía esperanzas de que podía colocar su culito. Y además si eso ocurría, iba a tener un parto fácil. Y yo me lo creí y eso mismo me dije a mi misma. Para nosotros fue muy importante estar conectados con Alazne, saber que hay alguien pendiente de ti, pensando en ti, mandándote su energía y aunque yo estaba aislada, Argoitz ya estaba conectado y cuando me hacía llegar algún mensaje o alguna recomendación se me hacía muy útil.

Nosotros habíamos preparado un plan de parto, pero al fin y al cabo estábamos abiertos a lo que nos recomendaran, íbamos con la mente abierta. Nos informaron sobre el proceso y como Oier venía de nalgas era necesario que el parto fluyera con ritmo y a la mínima alteración nos trasladarían al paritorio. El expulsivo sería en el quirófano, por lo que Argoitz no estaría en la recta final conmigo. Desde el principio nos vimos delante de dos ginecólogos muy motivados “¡Nos vais a animar el domingo! ¡Qué bien, un parto de nalgas!” comentaron.

Me administraron oxitocina sintética sobre las 12:45, yo tumbada en la cama, no notaba nada y estaba asombrada. Pero de repente, sobre las 14:00 ¡Salté desde la cama! No podía estar allí, cogí la pelota y en seguida comencé a hacer uso de mi voz. Sobre las 17:00 tenía una dilatación de 8 cm y comenzaba a agotarme. Argoitz me animaba a aguantar otras cuatro contracciones pero yo no podía más. “Yo quería motivarle, pero nos decían que a ese ritmo y con oxitocina sintética no era un trabajo fácil”. Me administraron la epidural sobre las 18:00, con una dosis mínima porque así lo quise yo, y es verdad que al principio noté algo de alivio pero una hora después o así comencé a notar unos dolores realmente fuertes, yo sentía todo y aunque subía la dosis de la analgesia yo sentía igual. El hecho de no poderme mover de la cama aumentaba la sensación de dolor y pedí la “lenteja” y comencé a moverme, pero no era suficiente. Sobre las 19:00 escuche a dos enfermeras hablar sobre mí: “¿Pero qué le pasa a esa chica? ¡No es normal! ¿Cómo no se marea?”.

En ese rato la bolsa se rompió por completo y a pesar de que la enfermera me administró el analgésico directamente seguíamos igual hasta que vino el anestesista y resolvió el problema. En ese momento ya estaba completamente dilatada pero el peque todavía estaba bastante alto y yo necesitaba recuperar fuerzas para el expulsivo. Me costó muchísimo mantenerme quieta, tenía mucho tembleque… Eran más o menos las 20:00 cuando me pusieron la epidural por segunda vez y entonces sí que note el alivio. Sentía una presión enorme en la zona baja pero ya no me molestaban aquellas contracciones terribles. Me quedé medio dormida durante una hora, descansando. “Yo la veía sobre las 19:30/20:00 y pensaba: ¡Iratxe no está como para empujar! ¡Estaba reventada!”

Empezamos a ensayar los pujos y me sorprendió la cantidad de fuerza que debía hacer. Pensaba que se sentía menos con la epidural. Es verdad que a menudo he pensado que menos mal que pudimos dormir la víspera y el rato que pude dormir tras ponerme la epidural me vino muy bien para descansar y afrontar con ganas y fuerzas la recta final. Argoitz me dijo: ¡Se le ve el culo! Arrancamos hacia el quirófano e informaron a mi marido que calculara sobre una hora.

Puede que no fuese como lo había imaginado, jamás había visto un quirófano, un sitio con mucha luz, un montón de gente (habría como 15 personas mirándome)… pero me sentí arropada todo el rato, arropada y en un entorno agradable. Los dos ginecólogos que conocimos a la mañana bajaron también y le dieron un toque hogareño a la situación. Una de las matronas me comentó que habían pasado 15 minutos (yo tenía en mente que aquello duraría más o menos una hora), estaba dándolo todo y de repente sentí que venía… ¡En 20 minutos estaba aquí! Fue un gran regalo para nosotros, una vivencia intensa, muy intensa, con cambio de planes, pero un gran regalo.

El trato en el Hospital Donostia fue increíble. “Me dejaron ir a la entrada del quirófano, hasta que una matrona me preguntó qué hacía allí”. Pero el trato fue excepcional. Me informaron en seguida”. No recuerdo el alumbramiento de la placenta, solo recuerdo la necesidad de dar las gracias a todo el mundo. Me hicieron una episiotomía, eso sí que fue sin informarme ni avisarme, pero me dije a mi misma: llegados a este punto, no estoy para pedir más. Pero en el momento si que les dije y me dijeron sorprendidos: ¿Pero te has dado cuenta? Yo sentí dolor, yo sentir, sentía.

El postparto fue duro, los puntos me dolían mucho y la subida de leche me dio muchos quebraderos de cabeza. En ese aspecto las matronas de planta nos ayudaron muchísimo, ¡menos mal a ellas! La atención fue estupenda, pasaron horas con nosotros. Al final nuestro parto fue intenso, un regalo y sobre todo nos sentimos muy arropados aunque no fuese una situación hogareña, no era el contexto que deseaba, pero todo se quedó en un segundo plano y nos sentimos respaldados y bien tratados.

No nos queda tiempo

23 noviembre, 2017 | Comentarios (1) | General, Pañales de tela

El tiempo se agota. No nos queda tiempo. No podemos seguir dejando en manos de otros la responsabilidad de lo que está ocurriendo, como si no fuera con nosotros. El planeta se está quedando sin recursos para para gestionar lo que estamos haciendo. De unos años a esta parte las personas nos hemos convertido en generadoras de residuos incontroladas.

Separamos la basura, la echamos al contenedor que corresponde, y creemos que con eso ya hemos cumplido con lo que podíamos hacer. Pero debemos ser conscientes de que además de una óptima gestión de los residuos, deberíamos esforzarnos por disminuir la basura que generamos. Parece imposible y además es fácil decir que no está en nuestras manos, pero os queremos contar un par de ejemplos con los que estamos trabajando ya desde hace unos años.

¿Cuántos pañales utiliza un niño a lo largo de su vida?

Si eres padre o madre no te sorprenderá que al hablar de residuos sean los pañales el tema que tratemos en primer lugar. En MeitaiMaitie hace ya muchos años que tomamos partido y decidimos ver qué alternativas existían y existen al pañal desechable que utilizamos casi el 100% de nosotros.

Llevamos 7 años trabajando con pañales de tela reutilizables de la marca gNappies. Son pañales con diferentes piezas como cobertores de tela, y absorbentes lavables que te permiten lavar y reutilizar cada pieza sin generar residuos de difícil gestión.

Hemos tenido la suerte de participar en varias campañas con la Diputación Foral de

Gipuzkoa, Mancomunidades y Ayuntamientos en los últimos años aportando kits de

cobertores y absorbentes de tela subvencionados para las familias dispuestas a sustituir los pañales desechables por los pañales reutilizables de tela.

He aquí algunos datos de la comarca de Debagoiena, que hemos aprovechado para extrapolar y sacar datos concretos de lo que está sucediendo, por ejemplo, en Zarautz.

En Debagoiena:

– En 7 días, 50 familias usaron 1.826 pañales (generando 420 kg de basura).
– Cada niño utilizó aproximadamente 36,5 pañales a la semana, lo que nos llevaría a calcular que utilizaría unos 1.904,3 pañales al año (generando cada niño 438 kg de basura al año).

En Zarautz hay unos 600 niños de entre 0 y 2 años:

– Anualmente se generarían 262.787 kg de basura de pañales, sólo en Zarautz.
– Si el Ayuntamiento paga al Consorcio de Basuras de Gipuzkoa 131,66 €+IVA por cada tonelada que lleva al vertedero. De esta forma, aproximadamente se pagan 41.864,31 € al año solo por los pañales (262,7 toneladas).

Los datos son claros y muy significativos. ¿Podemos hacer algo? Nosotros os animamos a conocer el funcionamiento de los pañales de tela reutilizables. Tenemos kits de iniciación y packs muy interesantes. Os podemos ayudar y asesorar tanto la adquisición como en la forma de utilizarlos. ¿A qué estás esperando?

Si en tu localidad o ayuntamiento están interesados en organizar algún taller o charla informativa sobre el tema, no dudes en contactar con nosotros, estaremos encantados de poder colaborar.

¿Y qué está ocurriendo con las botellas de plástico?

Cada minuto se compran en el mundo 1 millón de botellas de plástico. Esto sería un problema “menor” si consiguiéramos reciclar todos estos envases. Las mayoría de las botellas que consumimos están hechas de tereftalto de polietileno, que es un material altamente reciclable. Pero a nivel mundial a duras penas se llegar a recoger el 50% de las botellas utilizadas y en 2016, solo el 7% de esas botellas se convirtió en una nueva botella. La mayoría terminaron en vertederos, o lo que es peor, en el mar.

Aquí, a nivel estatal, tenemos la suerte de disponer una red de agua potable que casi cubre el 100% del territorio, no tenemos excusa. ¿Y por qué no tomar la decisión de prescindir del agua embotellada?

Nosotros en MeitaiMaitie hace tiempo que apostamos por envases reutilizables como las botellas de cristal de Lifefactory. El cristal es un material fácilmente reciclable, fabricado con abundantes componentes naturales. No contiene BPA/BPS, no da sabor a las bebidas o alimentos y se puede lavar sin problemas en el lavavajillas.

En Lifefactory, podemos encontrar desde biberones de 120ml y 260ml, con tetinas y tapones de accesorios hasta botellas de 350ml, 470ml y 650ml, para sustituir todas esas botellas de plástico que rellenamos y que utilizamos en el bolso, en casa, en la oficina… Además, ahora, también podemos encontrar tuppers y vasos con un diseño muy cuidado.

¿A qué estamos esperando? No podemos seguir tratando al planeta como si fuera un vertedero que tiene que autogestionar toda esta basura que generamos. Nos estamos quedando sin tiempo, debemos empezar con pequeñas acciones que se conviertan en grandes compromisos con nosotros mismos y con nuestro medioambiente.

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