El Síndrome de Raynaud y problemas de lactancia

Tras año y pico de lactancia con nuestra segunda hija Dina, casi 10 meses de lactancia exclusiva (a partir del sexto mes fuimos ofreciéndole alimento solido, pero hasta el noveno mes no demostró mucho interés por ellos, por eso fue lactancia exclusiva hasta casi los 10 meses)  y no pocos problemas y peripecias, os cuento mi experiencia y lo que aprendí sobre el síndrome de Raynaud y su efecto en la lactancia.

En el 2007 cuando nació nuestro primer hijo, Peru, al ser por cesárea me aconsejaron no dar pecho, tampoco nosotros luchamos por ello y no le dimos más vueltas. Eché mucho de menos dar pecho y amamantar a mi cachorro, como mamífera que soy, aparte de la pena de no haber podido parirlo. Pero esa es otra historia.

En 2012 nació nuestra segunda hija, Dina. Tenía y teníamos bastante claro que sí le daría pecho, y para asegurarme de tener toda la información necesaria a nuestro alcance hice un curso de Asesora de Lactancia, tanto para mí como para poder ayudar a la gente que viene a nosotros con consultas y dudas. Nos rodeamos de matronas prolactancia, Carmen, Elisa, Jeru, Arantxa… Y asistí al grupo de lactancia del ambulatorio de Billabona, con Carmen como matrona, para escuchar distintos casos, para apoyar a otras madres y sentirme apoyada también.

Tras el curso de Asesora de Lactancia, ya no rondaban en mi cabeza ideas como «le daré pecho si tengo leche, si puedo, porque no sé si tendré leche…», esas frases falsas que se oyen tanto hoy en día entre las embarazadas y que no son reales, en un 99%. Tenía toda la información y me sentía segura.

Sin embargo la lactancia no fue sencilla y es por eso que en este post he querido hablar del Síndrome de Raynaud. Un fenómeno no muy conocido en la lactancia, pero que como los últimos estudios indican afecta a un 20% de las madres lactantes, y se cree que puede ser el causante de tantas lactancias abandonadas por problemas como mastitis, grietas, dolores…

Definición médica del Síndrome o fenómeno de Raynaud

Se conoce como fenómeno de Raynaud a la aparición de episodios vaso espáticos isquémicos de las extremidades caracterizados por cambios de la coloración cutánea distal como cianosis o palidez seguidas de rubor. Se denomina enfermedad de Raynaud la existencia del fenómeno de Raynaud sin una enfermedad asociada que lo explique, mientras que el síndrome de Raynaud es la situación en la que el fenómeno de Raynaud se asocia a una patología que lo desencadena.

Descrito por primera vez por Maurice Raynaud en 1862, el fenómeno se suele desencadenar por exposición al frío aunque también puede ser originado por un estrés emocional. Consiste en el desarrollo secuencial de palidez, cianosis y rubor, normalmente bien delimitado y confinado normalmente a los dedos de manos y pies. La palidez tiene lugar durante la fase isquémica de fenómeno y se debe a un vaso espasmo digital. Durante la isquemia, las arteriolas, vénulas y capilares se dilatan. La cianosis es secundaria a la presencia de sangre sin oxigenar en estos vasos. La palidez y la cianosis suelen ir acompañadas de frío, tumefacción y parestesias. Con el calor, el vaso espasmo se resuelve produciéndose una hiperemia reactiva que confiere un enrojecimiento de la zona afectada acompañado a veces de palpitaciones. Posteriormente, el color del miembro vuelve a la normalidad.

Las causas precisas de los fenómenos de Raynaud no son conocidas. El vaso espasmo que se produce puede ser una respuesta anormal a estímulos vaso constrictores que en condiciones normales solo producen una modesta contracción de los músculos lisos de los vasos y que en la enfermedad de Raynaud puede ocasionar la obliteración de las arteriolas. Se han propuesto toda una serie de mecanismos para explicar este fenómeno.

Cuadro clínico: Las crisis se inician en la punta de los dedos (en nuestro caso en la punta del pezón). La palidez, de unos minutos de duración va acompañada de pinchazos, parestesias y frío. Seguidamente se inicia la fase de cianosis y frío que generalmente no desaparece espontáneamente, sino al aplicar calor. Sigue la fase de hiperemia reactiva con aparición de rubicundez.

La enfermedad de Raynaud (también llamada fenómeno de Raynaud primario) se presenta en más frecuentemente en mujeres jóvenes que en hombres (entre 3:1 a 5:1).

El síndrome de Raynaud (o fenómeno de Raynaud secundario) puede ser originado por una amplia variedad de condiciones.

Foto: AlbaLactancia.org

Síntomas del Síndrome de Raynaud en al lactancia

En caso de Raynaud en lactancia generalmente las madres solemos sentir como pinchazos, escozor, a veces al principio de la toma, suelen suavizarse durante la toma, y a los pocos minutos de haber terminado la toma, solemos sentir un quemazón muy desagradable por dentro del pecho hacia el pezón o del pezón hacia el pecho. También en algunos momentos podemos sentir el pezón (incluso la primera parte del pecho) un poco como anestesiado o insensible.

En cuanto a la apariencia, al final de la toma muchas veces la punta del pezón está blanca blanca y dura, una isquemia, y al rato está amoratada, cianótica.

¿Cómo afecta el Síndrome de Raynaud a la lactancia y por qué es la causa de muchos abandonos de la lactancia materna?

El síndrome de Raynaud es básicamente una falta de vascularización en la punta del pezón, no llega suficiente riego sanguíneo a esa zona, lo que hace que no haya suficiente regeneración de células. Por ello, por un lado puede hacer que podamos tener heridas o grietas más fácilmente, y por otro que si las tenemos no se curen o no mejoran por falta de riego.

Esto favorece que se produzcan más grietas y que no se cicatricen. Los primeros meses de lactancia, hasta que esta se estabilice, es muy posible que tengamos grietas, porque la piel de esa zona se debe de acostumbrar al roce, a que durante algunas horas al día, haya un contacto, una succión, un roce… esto hace que la piel se irrite… y si no tenemos suficiente riego sanguíneo en esa zona no habrá regeneración ni cicatrización, y también puede que haya más mastitis y que estos tampoco se recuperen.

Generalmente las matronas suelen notar indicios de Síndrome de Raynaud en madres lactantes, porque en pocas semanas solemos acudir unas cuantas veces a su consulta con grietas que no mejoran y comienzos de mastitis repetitivas.

Este suele ser el indicativo primero, después está el dolor-quemazón después de la toma, la punta del pezón blanca o morada, hipersensibilidad al frío…

¿Por qué es importante diagnosticarla y ponerle remedio?

¿Cuánta gente conocemos que ha abandonado la lactancia por dolores, mastitis de repetición, grietas o comienzos de mastitis? Es muy probable que un gran porcentaje de ellas, no todas por supuesto, tuviesen Síndrome de Raynaud y no lo supieran.

En cuanto al tratamiento, no soy yo quien debe darlo, por lo que se debe ir a la matrona, o al médico de cabecera. Acudid al facultativo más pro-lactancia que tengáis cerca, y ellos os indicarán cuál es el tratamiento a seguir.

En mi caso, tuve que tomar un medicamento durante unos días, pero tuve que repetir el tratamiento dos veces, ya que a los 5 meses empecé a notar de nuevo la insensibilidad y la quemazón. También tomé lecitina de soja todos los días durante más o menos 7 meses.

Una vez superada esa fase de dolor, la isquemia y la cianosis las seguía teniendo después de casi todas las tomas.

Por todo esto, mi consejo es que si tenéis algún síntoma de estos, o algo parecido, acudáis a vuestra matrona, si creéis que no os lo ha solucionado, buscad algún otro médico, enfermera, matrona, pediatra, que sepáis que es pro-lactancia para que os pueda ayudar. Si sois de Euskadi podéis escribirme a gloria@meitaimaitie.com o a info@meitaimaitie.com para que os pase algún contacto de matronas y médicos que os podrán ayudar.

Tener Raynaud y no ponerle tratamiento o remedio puede llevar a tener grietas, comienzos de mastitis de repetición, mastitis, abscesos… Y decidir dejar la lactancia, generalmente con mucha pena.

Porque también en el grupo de lactancia he conocido a gente que en la lactancia del primer hijo no han tenido y en la segunda si, o al revés… y podría ser que estuviese relacionada con la situación de ese momento, y tampoco tienen nada que ver con que se haga sufrido o no Raynaud antes en dedos… La mujer que haya sufrido Raynaud en dedos, no tiene porque tenerla en la lactancia, ni tampoco la mujer que la haya tenido lactancia tiene porque tenerlo después en los dedos…

Conceptos sobre la lactancia que debemos recordar

La lactancia no debe doler y no debe ser, normalmente, un momento de sufrimiento. Si tienes dolor y no estás bien, es conveniente buscar el motivo y así dar con la solución. La postura es muy importante, y un diagnostico a tiempo también.

Si tienes claro de que quieres dar de mamar y necesitas ayuda, y en tu centro de salud no encuentras apoyo o ayuda, busca en tu entorno, en tu pueblo, en tu barrio, a una o unas mujeres que sabes que hayan de mamar mucho tiempo, o que estén dando, porque ellas sabrán ayudarte, ellas sabrán a quién debes acudir, a dónde han acudido ellas o sus amigas, y con ese gesto puedes salvar una lactancia.

Lo cuento por experiencia. Mi lactancia con Dina no fue fácil, incluso muy difícil en algunos momentos, pero también preciosa, y un motivo de gran orgullo para mí, y también de agradecer a mucha gente.

Nuestra historia

Empecé con grietas, un comienzo de mastitis, otra grieta, una mastitis muy potente, que acabó en absceso, que tuvieron que drenarme, y aun así pude mantener la lactancia exclusiva hasta los casi 9 meses de un solo pecho.

A los 9 meses empezamos a meter alimentos poco a poco a Dina, y aún en ese momento su principal alimento siguió siendo la leche materna. Y eso, que solo tenía leche en un pecho, ya que después de la operación para drenar el absceso me quede sin leche en ella, y decidí no relactar.

Pero todo esto lo conseguí con apoyo y ayuda. Porque Ander, mi pareja, estuvo ahí, apoyándome y ayudándome siempre, animándome sin mencionar nunca un biberón, un suplemento… Porque Edurne me ayudó a mandar una muestra de leche a Madrid a analizar, estuvo ahí para mis consultas y me ayudo tanto con su caso. Porque Carmen tiene esos grupos de Lactancia que suben el ánimo a cualquiera y ayudan tanto, y porque puedes llamarle a ella y a Juanra un domingo a las 10 de la noche, y siempre están al otro lado del teléfono para ayudarte, para drenarme el absceso y hacerme las curar, que aunque dolían una barbaridad, me las hacían con mucho cariño. Porque Elisa siempre está ahí, con remedios naturales, con tranquilidad, con apoyo, con cariño, con sabiduría. Porque Arantxa cogió su botiquín y vino a hacerme las curas a domicilio en Irún en sábado y domingo. Porque Aitzpea me metió caña para dejar la pezonera y así tener más leche., y me ayudo con toda su experiencia de 5 años de lactancia. Porque nuestra pediatra Mari Jose en ningún momento me metió presión porque Dina no cogía suficiente peso después de la operación del pecho. Y porque Ana Revilla me ayudó con sus remedios naturales y trabajo personal a quitarme la culpabilidad de encima y sanar mi cicatriz física y emocional.

Gracias a todas estas personas pude seguir, aun teniendo problemas.

La lactancia tal como dice Carlos Gonzalez, «Es un regalo», pero hay momentos y casos en los que puede necesitar mucha ayuda y apoyo.

Si tienes a tu alrededor a alguien con problemas, ayúdala con tu experiencia de lactancia.

Si necesitas ayuda y apoyo busca alrededor tuyo a quien haya dado o esté dando de mamar y si no escríbenos a gloria@meitaimaitie.com o a info@meitaimaitie.com y hablamos.

 

Gloria Urkola Etxetxipia
MeitaiMaitie