Crecimiento del cuerpo del bebé – Porteo

El cuerpo del bebé evoluciona mucho en pocos meses, y a la hora de portear debemos tener algunos conceptos en cuenta para el porteo sea correcto, cómodo, beneficioso y relajante.

Debemos tener algunas cosas en cuenta:

  • La columna cervical del bebé
  • Postura de la cadera “M”
  • No portear en posición de nalgas
  • No llevarlo mirando hacia adelante
  • No portear en posición cuna

El bebé recién nacido, nace con la columna cervical en forma de C. Se cree que es por la forma del vientre materno.

En cambio la columna de un adulto, tiene dos curvaturas invertidas o lordosis, uno en el cuello y otro en la cintura, que son los que dan rigidez a la columna y somos capaces de estar erguidos, estar de pie, sentados, andar, etc.

La columna cervical del bebé poco a poco va formándose según van pasando los meses, desde la forma de C a la doble S del adulto.

Evolución bebé porteo

Cuando es recién nacido, no sujeta ni la cabeza ni las lumbares, por lo que cuando elijamos el portabebés, debemos tenerlo en cuenta, y el portabebés debe sujetar cabeza y lumbares.

A los 3-4 meses, empiezan a sujetar la cabeza, aunque aún no sujetan las lumbares, por lo que el portabebés debe sujetar las lumbares (y la cabeza si está dormido).

Entre los 6-12 meses empiezan a mantenerse sentados, gatear, andar… y una vez empiezan a andar podemos decir que la columna es muy parecida a la del adulto.

A partir de los 6 meses el portabebés puede ser más libre.

Estas fases las tenemos bastante en mente en cuanto a la sillita de paseo y las sillas de seguridad del coche, donde al recién le llevaremos en un capazo o grupos 0 – maxicosi, a partir de 4-6 meses lo pasaremos a la sillita pero mirando hacia atrás y en un grupo1 en contramarcha, y más tarde ya lo llevaremos en la sillita mirando hacia delante, etc.

En el porteo pasa algo parecido, por lo que debemos tener en cuenta que el recién nacido no puede ir ni en cualquier portabebés ni de cualquier postura.

A la hora de portear debemos de tener en cuenta que a veces portearemos 20 minutos y otras muchas portearemos 3 horas. Por lo que la postura del bebé debe ser correcta, en una postura relajada, en reposo, confortable, etc.

Lo más importante es cómo está el bebé colocado en el portabebés, donde está apoyado o sentado, donde recae todo su peso.La posición correcta es sentado, sobre la parte trasera de los muslos y el culete. Como cuando nos sentamos en una silla.

 

 

Para asegurar esa posición lo más importante es que tenga la postura de la ranita o de M mayúscula. Esto es, las rodillas a la misma altura que la cadera o más altas, nunca más baja.

 

 

 

 

 

Y los pies colgando digamos desde la rodilla. Nunca debemos meter a un bebé en posición de nalgas en un portabebés, ya que el riesgo de tener displasia de cadera es mucho mayor. Debemos tener en cuenta que en casos de embarazo de nalgas, cuando el bebé nace los pediatras suelen hacer un seguimiento de la cadera, ya que el índice de displasias es alto, por lo que no tiene mucho sentido portearlos en esa posición, porque está demostrado que no es favorable.

Las piernas deben quedar libres, fuera del portabebés.

 

Con esto conseguimos: que la postura sea correcta, sea una superficie de apoyo más grande, y que el fémur esté bien colocado en la cadera (para no tener problemas de displasia de cadera), de esta forma la pelvis esté girada, haciendo que la columna esté en una posición correcta curvada, y de manera que tenga una postura fetal, ya que la postura fetal es la postura más relajada y confortable que el cuerpo humano tiene. Donde el diafragma, la pelvis, el estómago, cuello, espalda, etc. todo está en su posición óptima.

 

La cabeza del bebé siempre debe quedar debajo de nuestra barbilla de manera que lleguemos a darle un beso. Así podremos asegurar que respira bien, que las vías aéreas estén abiertas y tenga una buena postura.

 

 

 

 

 

Es importante también que porteémos siempre con el bebé mirando hacia nosotros, y nunca de espaldas a nosotros. Por más una razón: hemos comentado al principio que el bebé nace con la columna en forma de C, al portearlo mirando hacia adelante hacemos que tenga una C invertida, con los hombros hacia atrás, por otra parte cuando se portea mirando hacia adelante la postura de M de la cadera no se respeta y el bebé lleva las rodillas más bajas que la cadera, haciendo que tenga una postura genital, y llevando todo su peso en zona genital. En este tipo de portabebés la cabeza no suele ir bien sujeta, y el bebé lleva irá con la cabeza botando.

Por último, un tema muy importante en el porteo es el contacto visual, sobre todo con recién nacidos, donde todo el tiempo el porteador debe tener contacto visual con el bebé, y porteando mirando hacia adelante no tenemos ese contacto.

 

 

Por otra parte, respecto al que portea, el adulto, portear mirando hacia delante es Hiperpresivo, por lo que nuestro suelo pélvico se vé afectado, y sobre todo para la madre que acaba de parir, no es nada recomendable, ya que para poder recuperarse debe hacer todo lo contrario, Gimnasia Abdominal Hipopresiva.

 

 

 

 

Y como último punto, comentar que sobre todo para porteos largos, paseos, etc. no debemos llevar al bebé en posición cuna dentro del portabebés.

Tal como se puede observar en la imagen, el bebé queda muy abajo, el mentón está demasiado hacia pecho, y no puede respirar del todo bien.

Siempre es mejor portear el vertical, con la columna recta, la cadera rotada y bien sentado sobre el portabebés.

 

 

A la hora de ir a pasear o a andar con un recién nacido en un portabebés, no haya nada que no harías estando embarazada, o no vaya a sitios o por caminos por donde no irías estando embarazada. Un portabebés es muy seguro bien, pero aún y todo, sobre todo hasta el tercer o cuarto mes, el bebé aún necesita movimientos suaves, continuos, sin mucho impacto. Por lo que podéis pasear y andar todo lo que queráis, trae muchos beneficios al bebé y al adulto el pasear porteando.

Gloria Urkola Etxetxipia
Asesora de porteo
School of babywearing London

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