Ibone Olza Entrevista – El cerebro en el parto

Ella es Ibone Olza, Psiquiatra Perianatal y escritora.

El 9 de marzo de 2013 domingo, tubimos el placer de poder escucharla en Donostia.

Nosotros conocimos a Ibone por su libro “Nacer por cesárea?”. Este libro nos ayudo mucho después de tener una cesárea y en entender la nueva vida después de esta, en sentirme mejor y en buscar ayuda profesional. Después hemos ido siguiendo toda la trayectoria de Ibone, sus investigaciones, charlas, nuevo libro… de todo, y este año hemos tenido la oportunidad de traerla a Donostia. Aquí tenéis la entrevista que le hemos hecho. También nos hablará de sus dos libros, «Nacer por cesárea?»  que está en su tercera edición y el que acaba de publicar «Lactivista»

 

¿Quien es Ibone Olza?
Una mujer pamplonica, madrileña, belga de nacimiento, canadiense de adopción, navarra, vasca, maña, ciudadana de la tierra…Del monte y de los ríos, madre, médica, amiga, preocupada y ocupada en cuidar, especialmente a niños y niñas, pero también a las madres y a los padres, y a la naturaleza, activista incorregible de la vida…

¿Que nos puedes contar de ti?
Crecí en Pamplona, un lugar precioso rodeado de una naturaleza espléndida. Vengo de una familia humilde y muy entrañable, siento una conexión fuerte con mis raíces, tuve una infancia muy feliz…Estudié medicina y mi fascinación por la infancia me llevó a especializarme en psiquiatría infantil. Fui madre joven, con 25 años tuve al mayor de mis tres hijos. El choque entre mi amor por la medicina y el maltrato que sufrí en mis partos de alguna manera me hizo abrir los ojos y dedicarme al activismo, a intentar desde varios frentes una medicina más humana, más empática, más científica y también más sostenible. Desde 1996 pertenezco a Via Lactea, un grupo de madres de apoyo a la lactancia. Con otras madres co­fundamos una asociación en el año 2003, El Parto es Nuestro, que ha sido un motor importante para la mejora de la atención obstétrica y pediátrica en nuestro país. Ahora trabajo como psiquiatra infantil y perinatal en un gran hospital y también investigo y doy clases en la universidad. Ah, y escribo en mis ratos libres.

Bueno, tu ya tienes que yo sepa, hechas dos cosas que se deben hacer en la vida: tener un hijo y escribir un libro.¿ Has plantado un árbol?
Alguno sí. Me gusta abrazarlos, amo y necesito los árboles, los montes, los bosques y los ríos. Si he conseguido transmitir a mis tres hijos algo de ese amor por la naturaleza que heredé de mis padres, si mis escritos han servido para que  alguien se pare a pensar y reflexionar sobre como cuidar la vida en este planeta…me doy por satisfecha.

¿De donde os surgió a ti y a Enrique Lebrero la idea de escribir un libro sobre la cesarea?
Fue una necesidad de sintetizar  y difundir una cantidad de conocimiento muy presente en el mundo anglosajón pero inexistente en castellano. Responder repetidamente a las mismas preguntas en muchos lugares y escuchar las mismas sandeces una y otra vez te lleva inevitablemente a decir: vamos a escribir un libro y confiar en que a más de una o uno le servirá. ¡Y así fue! El libro ya va por la tercera edición, se tradujo al italiano, se publicó en Latinoamérica y próximamente se traducirá al portugués y se publicará en Brasil. En estos años nos han escrito miles de mujeres de todo el mundo…

El libro, desde mi punto de vista, explica y aclara que es una cesárea, que puede o no haber sido necesaria, y te aclara sobre todo, todo lo que pasar por ello te puede hacer pensar,  sentir, necesitar… Tu, que tuviste cesarea, ¿tuviste la necesidad de un libro como este?
Si, absolutamente, escribí el libro que me hubiera gustado haber tenido antes. Ojalá hubiera sabido todo lo que sé ahora cuando tuve a mi primer hijo, pero bueno, así es la vida. Tardé muchos años en entender hasta que punto la medicina nos había hecho daño a mis hijos y a mi en los partos. Cuanto más sé sobre las cesáreas menos entiendo que se vean como algo trivial, la inmensa mayoría son innecesarias o evitables.

Para las madres muchas veces es duro y traumático, el pasar una cesárea. Pero ¿qué es en tu opinión lo que se nos hace duro, la intervención en si? ¿El no haber parido como mamiferas que somos, postparto hormonal…?
No me atrevería a generalizar, para unas mujeres es dura la recuperación física, para otras el momento en el que alguien dijo “cesárea”, para otras la dureza viene mucho tiempo después al ver como condiciona los siguientes embarazos o la fertilidad…. Pero muchas tras la cesárea intuimos que algo no es como nos lo han contado, a veces es nuestro propio cuerpo el que se queda con esa sensación de que podía haber parido, si te hubieran dejado más tiempo, si te hubieran dejado moverte, si no te hubieran metido tanta prisa…

¿Y del ser cuidado por una madre que ha pasado por una cesárea?
Es que una cesárea es como si a alguien le quitan la vesícula en el quirófano y conforme le sacan del quirófano le dan un recién nacido para que lo cuide. Por muy fuertes que seamos las madres y muy bien que nos recuperemos de la cesárea no tiene absolutamente nada que ver el como se encuentra una madre tras un buen parto fisiológico y respetado a como está una madre convaleciente de una cirugía mayor abdominal. Simplemente no se puede cuidar al bebé de la misma forma, y el comienzo de la lactancia puede ser mucho más difícil. Lo que se ha visto es que la cesárea favorece la implicación del padre en los cuidados, a mi esto me parece triste aunque pueda parecer un consuelo…

¿Que le dirías a una persona con la que te encuentras en la calle y sin saber quien ere ni a que te dedicas ni nada te dice que para no sufrir… ha pedido que le programen una cesárea?
Intentaría escuchar primero porque la ha pedido, la verdad es que me cuesta tanto entenderlo como entender que alguien se haga cirugía estética, debo de ser un bicho raro. Tal vez le intentaría explicar que una cesárea conlleva mucho sufrimiento, además de un riesgo de muerte materna de cuatro a seis veces mayor que el parto vaginal, pero es que tampoco me gusta meter miedo ni asustar. Es difícil, porque  hay cesáreas necesarias, estupendas y respetuosas, pero solo se deberían hacer si hay una verdadera indicación médica, si no son un serio peligro para madre y bebé. hay mujeres que llegan a pedir una cesárea por miedo al dolor del parto, desconocen que una cesárea puede doler muchísimo y que a veces se complica bastante.

Se habla de que, en caso de cesárea necesaria, por nalgas, cadera pequeña… es mejor que empiece el parto espontáneamente, incluso algunos hablan de, si no hay riesgos, haya algo de dilatación o trabajo de parto. ¿Estas de acuerdo con esto? ¿Porque?
Si, absolutamente. Todavía sabemos muy poco de todo lo que pasa en el parto, pero es un momento crítico a nivel cerebral. Si dejamos que el parto se inicie espontáneamente la madre y el bebé se benefician de esas hormonas en el cerebro, cuya función aun no conocemos del todo bien, pero que pueden aportar beneficios de por vida, incluso si después del inicio se hace una cesárea. No tiene nada que ver una cesárea programada con una cesárea intraparto, para el cerebro son dos escenarios totalmente diferentes.

Ahora nos vienes con nuevo libro, Lactivista. No he podido leerlo todavía!!! Qué nos puedes contar de él?
Lactivista significa activista de la lactancia: mujeres (y algunos hombres) que dedicamos nuestra energía a ayudar a otras madres a amamantar..Defiendo el placer de la lactancia, digo no a dar de mamar como obligación o mandato…Pero si a amamantar durante años por disfrute, y explico todo lo que ahora se sabe cientificamente de como la lactancia favorece la inteligencia o el bienestar. Amamantar a niños y niñas que ya caminan, hablan o van a la escuela en esa sociedad capitalista es todo un acto de insumisión, como dice Isabel Aler, y es bueno visibilizarlo: ¡viva la teta!

El 9 de marzo, te tendremos en Donostia dando una Conferencia sobre «El cerebro en el parto».

Yo, desde luego debo decir, que después de una innecesarea y un PVDC en casa, no tiene nada que ver el proceso, ni la recuperación, ni la sensación, ni el postparto ni nada. Y si sentí la necesidad de parir, de partir, de partirme después de la cesárea.
Muchísimas gracias Ibone, y a ver si algún día tenemos oportunidad de poder conocernos en persona, o bien en algún congreso… o en alguna visita a Tolosa.
Ojalá. Me encanta pasear por Tolosa, ir al mercado de los sábados por la mañana y recordar tantos momentos felices allí vividos en mi infancia con mis aitonas y mi gran familia materna. Gracias!