Porteo, portabebés, maternidad, paternidad – El movimiento libre

PORTEO, PORTABEBÉS, MATERNIDAD, PATERNIDAD…

“¡Claro, lo has acostumbrado a eso!”

Esto es lo que muchas muchas veces tengo/tenemos que escuchar cuando porteamos. Hemos utilizado el Fular Elástico para potear desde el principio, también el carrito para la calle, siempre salimos de casa con los dos. ¡Pero nuestro hijo no se ha acostumbrado a la sillita en la calle! ¡Cómo son las cosas! ¡Distinto a lo que la gente nos cuenta! ¡¡Esto es, al Fular se ha acostumbrado pero al carrito no!!

No, el tema no es acostumbrarse, el bebé no se ha acostumbrado a ello, sino que el bebé tiene esa necesidad desde que es recién nacido. Busca algo parecido a lo que vivió durante las 40 semanas del embarazo, lo necesita; el calor, contacto, movimiento… ¿Y cómo se puede conseguir eso? ¡Pues porteando!

Muchos expertos dicen que el bebé nace sin madurar del todo y necesita otros 9 meses para ese proceso de maduración o desarrollo, otros 9 meses de «exterogestación», o embarazo extrauterino como continuación.

A parte de todo esto, puedo decir que es un modo muy bueno para que el bebé esté tranquilo en los primeros días, semanas o meses con el padre. Las madres aparte del vinculo que tenemos con el bebé también tenemos la lactancia, comida del bebé, y así los podemos tranquilizar por ejemplo. ¿Pero los padres? ¿Cómo pueden tranquilizar al bebé? Colocándolos en el pecho, porteandolo.

Y al mismo tiempo, también se refuerza el vínculo con el padre, el olor del padre, las palabras del padre, el movimiento, el sonido del corazón y el ritmo… empezará a conocer todo eso y se reforzará el vínculo.

Aparte de las ideas de apego y vínculo, el porteo también tiene algunas ventajas en el desarrollo del bebé: atención inmediata, comunicación continua, contacto, seguridad y protección, menos lloros, menos probabilidad de tener el cráneo aplastado, un apego más seguro, facilita la lactancia, regula la temperatura del cuerpo…

Por otra parte, cuando no tenemos muy buen tiempo, llueve, hace viento, graniza… el bebé va más protegido. En cambio, en la sillita tienen que llevar la burbuja de lluvia y meter y sacar al bebé… todo es más complicado. Los padres tenemos las manos libres para llevar el paraguas o cualquier otra cosa.

En cambio, el porteo también tiene algunas opiniones contrarias. Por ejemplo, para mi lo más cercano es la opinión de los expertos del instituto Pikler Loczy de Budapest. En opinión de estos expertos la columna vertebral del bebé no está preparado para la verticalidad, porque es un débil y no está preparado para ello. Hasta que el bebé no obtengo por sí mismo la verticalidad no es conveniente tenerlo en esa postura. He hecho algunas formaciones sobre Pikler y he trabajado en esta linea durante bastante años. Y puedo estar de acuerdo en cuanto a la teoría. Pero el bebé no tiene las mismas relaciones en casa o en las instituciones (por ejemplo las guarderías), las necesidades son distintas, emocionales, vínculos… Por esto, en mi opinión, el tema está en encontrar el equilibrio en el porteo también. Tal como el porteo es beneficioso para el bebé, que el bebé esté en el suelo, tumbado sobre la columna cervical también tiene muchos beneficios. En el día a día, cuando el bebé ya ha dormido y comido, pueden ser momento perfecto para tener a nuestro bebé en el suelo (suelo duro encima de una manta) mirando hacia arriba, el libertad de movimiento y en juego libre.

Porque para el desarrollo de nuestro bebé estos dos aspectos también son muy importantes, aparte de los beneficios del apego y porteo.

 

Esti Arrizabalaga Agirre